Reincorporarte al mundo laboral después de tener a tu bebé es una oportunidad para acoplarte a tu nueva vida como mamá, acostumbrarte a tus nuevas rutinas y por supuesto el mejor momento para decirle SI a la lactancia materna, pues estar trabajando nunca debe ser una excusa para dejar de lactar a tu bebé y disfrutar los grandes beneficios que este preciado líquido tiene para ti y para él.

Según la Organización Mundial de la Salud, 40% de los bebés menores de 6 meses a nivel mundial recibe leche materna como alimentación exclusiva, una cifra que todos como: sociedad, empresa, familia y por supuesto, madres podemos ayudar a aumentar.

Te estarás preguntando ¿Cómo equilibrar mi vida laboral con la lactancia materna? ¿Debo dejar de trabajar? ¿Tengo que sacar tiempo libre para visitar a mi bebé y alimentarlo? La respuesta a estas preguntas es muy sencilla ¡Puedes hacer ambas cosas al tiempo! Si, leíste bien ¡Ambas cosas!

Para lograr esto en nuestro país las mujeres como tú, que además de ser madres son trabajadoras, cuentan con las Salas Amigas de la Familia Lactante en el Entorno Laboral, espacios óptimos para desarrollar tu extracción de leche en un entorno apropiado, limpio e higiénico. Recuerda, lo importante es que tu bebé reciba leche materna a tiempo.

¡Prepárate para regresar a la vida laboral!

Por lo menos dos semanas antes de ingresar nuevamente a tu empresa comienza a practicar la extracción de leche materna de forma manual, de esta forma comenzarás a tener un abastecimiento de leche en casa para cuando estés lejos de tu bebé. ¡Hazlo con la misma frecuencia que lo amamantas!

Además, nunca te olvides de la buena higiene personal, no querrás contaminar la leche que le brindarás a tu bebé, para esto cambia de sostén a diario, lávate correctamente las manos y retira anillos, relojes y demás accesorios. Para mayor comodidad puedes recoger tu cabello y por supuesto no olvides que si tienes gripa deberás utilizar tapabocas.

… Ahora si ¿Preparada?…

¡Alto! Para comenzar a ensayar en tu casa y adquirir práctica ten a la mano toallas de papel, frascos de vidrio completamente esterilizados y claro, la mejor actitud para extraer la leche para tu bebé. Todos estos elementos deberás encontrarlos en el espacio dispuesto por tu compañía para extraer la leche materna cuando estés de regreso.

¿Cómo extraer la leche?

1. Coloca el frasco sobre una toalla de papel con el tapaboca arriba, ten a la mano otra toalla para secar las gotas de leche que salpiquen.

2. Inicia con un suave masaje en cada seno para estimular los conductos lactíferos.

3. Coloca la mano en forma de C de tal forma que el dedo pulgar esté por encima de la areola y el dedo índice por debajo de ella y comienza a empujar estos dos dedos contra el tórax. Al principio puede no salir leche, pero luego de empujar y presionar comenzará a salir. Recuerda que debes ejercer presión sobre la areola es decir la parte oscura que redondea el pezón, más no directamente sobre el pezón, plo haces así no saldrá leche.

4. Desecha los primeros chorros de leche para garantizar la reducción del 90% de las bacterias que están presentes en el pezón.

5. Inicia la recolección de la leche materna. No llenes los frascos hasta el tope para evitar que exploten cuando se congele la leche.

6. Cuando termines la extracción coloca algunas gotas de leche materna alrededor de las areolas y pezones, contribuirá a mantener la elasticidad de la piel y las grasas actúan como bactericidas.

7. Cierra los frascos, márcalos y llévalos al congelador.

Ten en cuenta que el volumen de leche materna en cada extracción puede variar ¡No te asustes!

Ahora que ya estás preparada llegó el gran momento de intentarlo en tu oficina, recuerda que el espacio dispuesto para este fin deberá contar con gabinete, frascos de vidrio de boca ancha, congelador o nevera con congelador, sillas con espaldar y apoyabrazos de material de fácil limpieza y desinfección, caneca plástica, toallas de papel, cinta de enmascarar o rótulos adhesivos para marcar frascos, bolígrafo o marcador indeleble, jabón líquido para manos y bolsas para residuos sólidos. Tómate tu tiempo y disfruta de esta única y grandiosa etapa de tu vida.

Beneficios de la extracción de leche materna en el entorno laboral

Tu salud te lo agradecerá. Esta actividad te ayudará como madre lactante a aliviar las tensiones que se producen cuando los senos están llenos. Almacenar leche materna en el lugar de trabajo te permitirá no solo ofrecerla al bebé en el jardín o cuando estén separados, sino también a reducir los riesgos de padecer congestión mamaria y mastitis.

Por otro lado, como trabajadora tendrás un mayor nivel de satisfacción y con ello un mejor rendimiento, además te enfermarás menos y se reducirá el ausentismo laboral.

Anímate a practicar la lactancia materna en tu entorno laboral, ten presente este debe ser un alimento exclusivo para los bebés hasta los 6 meses de edad, estamos seguros de que no te arrepentirás; cuidarás a tu bebé y al tiempo fomentarás ese lazo tan especial y único que solo es posible con la leche materna.

Recuerda que por ser parte de los Planes de Atención Complementaria Famisanar tendrás acceso a nuestros Curso de Preparación para la Maternidad, Paternidad y la Familia Gestantes, donde además de conocer más sobre la lactancia materna, podrás resolver tus dudas y prepararte para esta maravillosa etapa de ser madre mientras nosotros cuidamos tu salud y la de tu bebé. Conoce más de nuestros Planes Complementarios aquí.

¡Trabajar y dar leche materna a tu bebé si es posible!

Anímate a practicar la lactancia materna en tu entorno laboral, ten presente este debe ser un alimento exclusivo para los bebés hasta los 6 meses de edad, estamos seguros de que no te arrepentirás; cuidarás a tu bebé y al tiempo fomentarás ese lazo tan especial y único que solo es posible con la leche materna.

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