El sobrepeso y la obesidad: una realidad que podemos prevenir
Descubre estrategias clave para prevenir el sobrepeso y la obesidad desde la infancia, a través de una alimentación saludable, actividad física y hábitos positivos.
El sobrepeso y la obesidad son situaciones de salud que han aumentado en los últimos años y pueden afectar el bienestar físico, emocional y social de las personas. Afortunadamente, con información adecuada y acciones concretas desde el hogar, es posible prevenir y revertir esta condición. A continuación, te explicamos de forma clara qué es la obesidad, cuáles son sus causas, y cómo puedes proteger la salud de tu familia.
¿Qué es la obesidad?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el sobrepeso y la obesidad como una acumulación excesiva de grasa corporal que puede ser perjudicial para la salud. Su causa principal es un desequilibrio energético entre las calorías que se consumen y las que se gastan, generalmente debido a una alimentación alta en grasas, azúcares y sodio, junto con una baja actividad física.
Esta condición es mucho más que un problema estético: la obesidad es una enfermedad crónica y un factor de riesgo para múltiples enfermedades graves, como la diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, hipertensión, algunos tipos de cáncer y accidentes cerebrovasculares.
¿Cuáles son las categorías del Índice de Masa Corporal?
Las categorías del Índice de Masa Corporal – IMC - para definir la obesidad varían, en función de la edad y el género. Según la OMS:
- Población adulta:
- Sobrepeso: IMC igual o superior a 25; y obesidad: IMC igual o superior a 30.
- Sobrepeso en adultos mayores: IMC igual o superior a 27.
- Niños menores de 5 años: En el caso de los niños, debe tenerse en cuenta la edad al definir el sobrepeso y la obesidad.
- El sobrepeso es un IMC para la estatura superior a dos desviaciones típicas por encima de la mediana de los patrones de crecimiento infantil de la OMS; y la obesidad es un IMC para la estatura superior a tres desviaciones típicas por encima de la mediana de los patrones de crecimiento infantil de la OMS.
- Niños de 5 a 19 años:
- El sobrepeso es un IMC para la edad superior a una desviación típica por encima de la mediana de la referencia de crecimiento de la OMS; y la obesidad es un IMC para la edad superior a dos desviaciones típicas por encima de la mediana de la referencia de crecimiento de la OMS.
La prevalencia mundial de la obesidad se triplicó, y por ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado a los gobiernos para establecer acciones efectivas y mitigar la creciente prevalencia de exceso de peso. La obesidad no solo está afectando a adultos, sino también a los niños, niñas y adolescentes. Lo más alarmante, en cifras absolutas, es que hay más población infantil con exceso de peso en los países en desarrollo con economías emergentes (clasificados por el Banco Mundial como países de ingresos bajos y medianos), que en los países de ingresos altos.
Prevención desde casa: hábitos que salvan vidas
La obesidad y el sobrepeso son prevenibles y manejables. Aquí te compartimos estrategias simples y efectivas para implementar en familia:
1. Promueve una alimentación equilibrada
- Incluye frutas y verduras todos los días.
- Aumentar la hidratación con agua durante el día.
- Prefiere cereales integrales, proteínas magras y lácteos bajos en grasa.
- Reduce el consumo de alimentos ultraprocesados, fritos y bebidas azucaradas.
- Asegúrate de que las comidas sean variadas para cubrir las necesidades de vitaminas y minerales.
2. Fomenta la actividad física
- Todos los menores de 18 años necesitan al menos 60 minutos de ejercicio diario, dependiendo de la edad, el profesional de salud en la consulta de valoración integral te orientará sobre el tipo de actividad a realizar.
- Actividades como caminar, bailar, correr, montar bicicleta o jugar al aire libre son ideales.
- También puedes incluir tareas del hogar que impliquen movimiento.
3. Establece rutinas de sueño
- Dormir bien es fundamental para el metabolismo y el desarrollo infantil.
- Evita el uso de pantallas al menos una hora antes de acostarse.
4. Limita el tiempo frente a pantallas
- El uso excesivo de pantallas puede aumentar el sedentarismo y provocar problemas de sueño y concentración.
- Reemplaza ese tiempo con juegos en familia, lectura o actividades al aire libre.
5. Cuida la salud emocional
- Promueve el diálogo abierto, el juego libre y la expresión de emociones.
- Practica técnicas de relajación como respiración consciente o meditación.
6. Involucra a toda la familia
- Cocina con tus hijos, enséñales a elegir alimentos saludables y establece horarios regulares para las comidas.
- Recuerda que los niños aprenden con el ejemplo.
Recomendaciones adicionales:
Para evitar enfermedades crónicas a causa de la obesidad ten en cuenta los siguientes consejos:
- Lava bien frutas y verduras antes de comerlas.
- Usa utensilios distintos para alimentos crudos y cocidos.
- Verifica fechas de vencimiento.
- Lávate las manos antes de cocinar o comer para prevenir enfermedades transmitidas por alimentos.
Hábitos saludables, la clave para una mejor calidad de vida
Ten en cuenta estas recomendaciones para cuidar tu salud y la de tu familia:
| Recomendación | Beneficio para la salud |
| Incluye 5 porciones de frutas y verduras, lácteos bajos en grasa, proteínas magras, cereales integrales y legumbres. | Mejora la nutrición, fortalece el sistema inmunológico y previene enfermedades crónicas. |
| Evita alimentos con alto contenido de azúcares, gaseosas, golosinas y bebidas alcohólicas. | Disminuye el riesgo de obesidad, diabetes y enfermedades metabólicas. |
| Prefiere agua como hidratación principal y elige snacks saludables como frutas frescas, frutos secos o yogur natural. | Mantiene una hidratación adecuada y mejora la calidad nutricional de las meriendas. |
| Realiza actividad física diariamente (mínimo 30 e idealmente 60 minutos al día). | Mejora el bienestar físico y mental, reduce el estrés y fortalece el corazón. |
| Duerme entre 7 y 8 horas diarias con luces y pantallas apagadas. | Favorece la salud mental, mejora el descanso y regula funciones hormonales importantes. |
| Practica técnicas de relajación como respiración o meditación. | Reduce el estrés y mejora el equilibrio emocional. |
| Solicita tu consulta de valoración integral con tu IPS primaria. | Permite detectar a tiempo factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares y metabólicas. |
| Mantén una buena higiene en la preparación y manipulación de alimentos. | Previene intoxicaciones e infecciones transmitidas por alimentos. |
| Lava frutas y verduras, evita la contaminación cruzada y revisa las fechas de vencimiento. | Reduce el riesgo de enfermedades gastrointestinales y mejora la seguridad alimentaria. |
Alimentarse saludablemente es vital para la salud
La alimentación saludable proporciona los nutrientes que el cuerpo necesita para mantener el buen funcionamiento del organismo, conservar o restablecer la salud, minimizar el riesgo de enfermedades, garantizar la reproducción, gestación, lactancia, desarrollo y crecimiento adecuado. Para lograrlo, es necesario el consumo diario de frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, leche, carnes, aves y pescado y aceite vegetal en cantidades adecuadas y variadas. Fuente: Ministerio de Salud.
Recomendaciones para tener una nutrición saludable
- Alimentación en la primera infancia:
Lactancia materna: Como recomendación de salud pública mundial, durante los seis primeros meses de vida los lactantes deben ser alimentados exclusivamente con leche materna para lograr un crecimiento, un desarrollo y una salud óptimos. A partir de ese momento, a fin de satisfacer sus requisitos nutricionales en evolución, los lactantes deben recibir alimentos complementarios adecuados e inocuos desde el punto de vista nutricional, sin abandonar la lactancia natural hasta los dos años, o más allá.
Se ha demostrado en algunos estudios que los lactantes amamantados presentan a largo plazo menos obesidad, hipertensión arterial, celiaquía, asma y diabetes, entre otras enfermedades.
La lactancia materna refuerza el vínculo madre-hijo
A partir de los seis meses de vida ofrezca todos los grupos alimenticios en cantidad, tamaño y consistencia adecuados, siempre bajo supervisión de un adulto responsable ante posibles atoramientos, no deje al alcance de los niños o niñas frutos con semillas, estos pueden generar obstrucción de la vía aérea y continúe con la lactancia materna.
- Alimentación de 1 a 5 años de vida:
Está demostrado que un niño o niña necesita entre 10-12 exposiciones a un alimento determinado para observar un aumento de su aceptación (la familiaridad aumenta el consumo). Ofrece repetidas veces los nuevos alimentos antes de concluir que no les gustan.
Los padres y las madres deben establecer unos horarios de comidas, así como una oferta de alimentos sanos, y los niños y niñas determinan la cantidad a comer. Este patrón responsable de conducta alimentaria facilita el autocontrol de lo que come. No fuerces que coman, o que coman más de lo necesario. No se debe ser ni muy permisivo ni establecer unos controles rígidos e inamovibles.
No premiar ni recompensar con alimentos. Tampoco los felicites porque coman bien. Al intentar complacer a los que le rodean, con el acto de comer, podría desembocar en una sobrealimentación.
• · Procura un ambiente positivo durante las comidas, tanto físico como afectivo, evitando discusiones y situaciones que generen tensión, para que se estructuren hábitos adecuados.
Alimentación en la infancia 6 a 11 años de vida:
Durante esta etapa escolar se mantiene la desaceleración de crecimiento lineal, con respecto a la que tuvo en el primer año de vida y la que tendrá posteriormente durante la adolescencia.
Una correcta alimentación, la adquisición de hábitos nutricionales, de estilos de vida saludables y un importante papel del ejercicio físico van a ser decisivos en el desarrollo físico e intelectual durante este periodo de la infancia.
Recuerda:
- Realizar 5 comidas al día y establecer un horario regular para las comidas.
- Planificar de antemano las comidas para cubrir necesidades nutricionales y poder completar las ingestas escolares si las hubiera; para ello es muy importante conocer el menú escolar, cada semana con antelación.
- Comer sentado, sin prisas. Intentar comer siempre en el mismo sitio.
- Utilizar platos y raciones pequeñas adecuadas para cada edad.
- No realizar otras tareas mientras se come (por ejemplo: ver televisión, videojuego, etc.) y aprovechar para un diálogo relajante en familia.
- Procurar un ambiente positivo durante las comidas, tanto físico como afectivo, evitando discusiones y situaciones que generen tensión, para que se estructuren hábitos adecuados.}
Es importante resaltar que existe la ruta de promoción y mantenimiento de la salud a la cual los usuarios de todas las edades pueden acceder para recibir una valoración integral y actividades de detección temprana y protección especifica, estas actividades son gratuitas, se resalta que ellos usuarios no necesitan una orden para acceder a la valoración integral, siendo esta la consulta de puerta de entrada de los usuarios a la Ruta de Promoción y Mantenimiento de la Salud, donde se definen el resto de las actividades que debe realizar.
La situación de obesidad infantil en cifras
Los datos son preocupantes:
- En América Latina, entre el 20% y 25% de los menores de 19 años tienen sobrepeso u obesidad.
- Según estimaciones del Estado de la Seguridad Alimentaria (SOFI) en el Mundo 2024, la prevalencia de sobrepeso en niños menores de 5 años alcanza el 8,6% en Colombia, también por encima de la estimación global de 5,6%
- Según la Encuesta Nacional de Situación Nutricional (ENSIN), 1 de cada 4 niños colombianos entre 5 y 12 años tiene exceso de peso, mientras que alrededor del 18% de los adolescentes tiene riesgo de sobrepeso y obesidad.
- En Colombia, los niños y adolescentes son el grupo con mayor aumento en estos indicadores.
- En países de ingresos bajos y medianos, más del 30% de los niños menores de 5 años tienen exceso de peso.
- Si no se toman medidas, el número de niños pequeños con sobrepeso alcanzará los 70 millones para el año 2025.
- La publicidad de alimentos ultraprocesados influye en los hábitos: 5 de cada 10 niños que la ven, los consumen.
Además, el impacto económico también es alto: el sistema de salud pierde cerca de 5 billones de pesos al año por no intervenir a tiempo el problema.
Causas y consecuencias:
Según la Organización Mundial de la Salud, el sobrepeso y la obesidad son la consecuencia de un desequilibrio entre la ingesta calórica (alimentación) y el gasto calórico (actividad física).
En la mayoría de los casos, la obesidad es una enfermedad multifactorial que se debe a factores ambientales y psicosociales y variantes genéticas. En un subgrupo de pacientes, se pueden identificar los principales factores etiológicos individuales (por ejemplo, medicamentos, enfermedades, falta de movimiento, procedimientos yatrogénicos o enfermedad monogénica/síndrome genético).
Los principales factores ambientales que inciden en la prevalencia de sobrepeso y la obesidad son aquellos que limitan la disponibilidad de alimentos saludables, producidos de forma sostenible y a precios asequibles a nivel local y de espacios para realizar alguna actividad física y la ausencia de entornos jurídicos y reglamentarios adecuados. Otro factor es la falta de una respuesta eficaz del sistema de salud para identificar el exceso de aumento de peso y de depósitos de grasa durante las primeras etapas.
El 95% de los casos de obesidad infantil están relacionados con una dieta alta en calorías y la inactividad física. En muy pocos casos la causa es genética o endocrina. Es importante considerar también el entorno familiar, los hábitos del hogar y el acceso a alimentos saludables (Fuente UNICEF).
Los efectos negativos del exceso de peso no se limitan al cuerpo. También puede afectar la autoestima, generar ansiedad, depresión y problemas en la interacción social. Además, los niños con sobrepeso tienen más probabilidades de convertirse en adultos con obesidad, perpetuando los riesgos para la salud durante toda su vida.
Consulta médica a tiempo:
Solicita una valoración con tu IPS primaria para detectar factores de riesgo, controlar el peso y prevenir enfermedades como diabetes e hipertensión. La detección temprana puede marcar la diferencia.
El sobrepeso y la obesidad infantil no son solo una cuestión de peso, sino de salud y calidad de vida. Con pequeños cambios en el hogar, podemos generar grandes beneficios para nuestras niñas y niños. La prevención comienza en casa, y el momento de actuar es ahora.
¡Tu salud es lo más importante!