Las Infecciones Respiratorias Agudas (IRA) y las Enfermedades Diarreicas Agudas (EDA): ¿cuáles son sus signos y síntomas?
Las ERA y las EDA son altamente contagiosas. En Famisanar te enseñamos cómo prevenirlas en la primera infancia.
Ser padre, madre o tutor de un menor de 5 años es una experiencia maravillosa. Cada día trae un aprendizaje nuevo: la lactancia, los primeros pasos y sus primeras palabras. Sin embargo, en este camino también existen retos importantes, como protegerlos de las Infecciones Respiratorias Agudas (IRA) y las Enfermedades Diarreicas Agudas (EDA). Estas afecciones son altamente contagiosas y representan una de las principales causas de mortalidad infantil en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). La buena noticia es que ambas son prevenibles y tratables.
Por eso, si ya cuidas de un pequeño o planeas hacerlo pronto, guarda este blog. A continuación, compartiremos todo lo que debes saber sobre su prevención, sus signos y síntomas, las formas de controlarlas en casa y los signos de alarma por los que debes acudir de inmediato a urgencias. ¡Vamos por partes!
Todo lo que debes saber de las Infecciones Respiratorias Agudas (IRA)
Las Enfermedades Respiratorias Agudas afectan principalmente el sistema respiratorio de los menores de 5 años y, en la mayoría de los casos, son causadas por virus o bacterias.
Por lo general, estas afecciones duran menos de dos semanas, muestran síntomas leves y comienzan de forma repentina. Sin embargo, su gravedad real dependerá del estado de salud previo del menor.
Síntomas de las IRA
En este punto no hay que confiarse. Sin importar si tienes experiencia en el cuidado de los niños o si eres primerizo, siempre debes estar atento a los cambios físicos y de comportamiento de los menores, tales como:
- Fiebre persistente (mayor a 38 °C) que no disminuye con medicamentos.
- Palidez o coloración azulada en la boca, ojos, manos y pies.
- Dificultad para respirar o ruidos extraños al exhalar e inhalar.
- Falta de apetito, bajo peso y rechazo constante a comidas y bebidas.
- Respiración acelerada y congestión nasal.
- Episodios de tos constante con secreción.
- Hundimiento de los espacios entre las costillas al respirar.
- Somnolencia excesiva o dificultad para despertarse.
- Malestar general y debilidad corporal.
- Dolor de garganta.
Si estos síntomas se mantienen por más de 10 días, o si notas que el menor no mejora a pesar de los cuidados iniciales, es fundamental acudir de inmediato al servicio de urgencias médicas.
Todo lo que debes saber sobre las Enfermedades Diarreicas Agudas (EDA)
La diarrea es el síntoma principal que acompaña a las EDA, usualmente respaldada por vómitos y fiebre. En ocasiones, las deposiciones presentan sangre o moco, lo cual constituye una señal de alerta inmediata para buscar atención médica.
Estas enfermedades se producen por múltiples bacterias presentes en el suelo, animales domésticos, parques y espacios públicos donde juegan los niños, como jardines y colegios. Entre los patógenos más comunes se encuentran la Escherichia coli, en sus diferentes variantes, Campylobacter jejuni, Salmonella, Shigella, Yersinia enterocolitica, Clostridium difficile y Vibrio cholerae, además de virus como el Rotavirus y el Enterovirus. También pueden ser causadas por la ingesta de ciertos fármacos, toxinas, alteraciones intestinales o intolerancias alimentarias.
Síntomas de las EDA
Aunque estos síntomas suelen resolverse en casa sin complicaciones, es crucial tratarlos a tiempo. En menores de 6 meses se debe priorizar la lactancia materna, mientras que en niños y niñas mayores se requiere abundante líquido y una alimentación balanceada. Presta atención a las siguientes señales:
- Boca seca.
- Ojos hundidos.
- Orina escasa o en poca cantidad.
- Más de 10 deposiciones en un periodo de 24 horas.
- Más de 3 vómitos en el lapso de 1 hora.
- Fiebre mayor a 38 °C.
- Deposiciones líquidas con presencia de sangre o moco.
- Dificultad extrema para despertarse.
- Abdomen o estómago visiblemente inflamado o aumentado de tamaño.
- Signo del pliegue cutáneo (la piel del estómago se pellizca levemente y tarda en volver a su estado normal).
Si estas manifestaciones persisten por más de 10 días, o si el niño no muestra mejoría, acude de inmediato al médico.
¿Cómo prevenir las IRA y las EDA?
Ambos grupos de enfermedades se pueden prevenir con hábitos sencillos de higiene, el lavado de manos constante con agua y jabón, y el consumo de abundante líquido o lactancia materna exclusiva. Aquí te compartimos las pautas clave para proteger a tu familia:
Para prevenir las IRA:
- Fomentar el lavado de manos familiar antes de comer, después de ir al baño, jugar o sonarse la nariz.
- Evitar el contacto de los niños con personas que tengan tos, fiebre o dolor de garganta.
- Usar tapabocas si un miembro del hogar tiene síntomas de gripa (y en niños de 3 a 5 años bajo supervisión en zonas de riesgo).
- Mantener el esquema de vacunación al día y asistir a las citas de valoración integral.
- Ventilar e iluminar naturalmente el hogar, controlando el polvo y sacudiendo cobijas y almohadas.
- Evitar la exposición al humo de tabaco, leña o carbón dentro de las habitaciones.
- Abrigar bien a los niños en temporadas de lluvia y evitar cambios bruscos de temperatura.
Para prevenir las EDA:
- Lavar y desinfectar las manos antes de preparar alimentos, antes de comer y después de cambiar pañales.
- Hervir el agua de consumo durante al menos cinco minutos, especialmente en zonas sin acueducto óptimo.
- Lavar y desinfectar los tanques de almacenamiento de agua dos veces al año.
- Utilizar tablas de picar de material plástico o nylon; evitar las herramientas de madera.
- Lavar con frecuencia los juguetes de los niños y mantener las basuras tapadas.
- Evitar que los pequeños jueguen con la taza del baño, letrinas o tierra contaminada.
¿Cómo tratar las EDA y las IRA en casa?
Si detectas a tiempo los síntomas, puedes actuar desde casa para estabilizar al menor y restablecer su vitalidad.
Para las Enfermedades Diarreicas Agudas (EDA), el pilar es la hidratación. Puedes preparar sales de rehidratación oral siguiendo estos pasos:
- Lavar muy bien tus manos con agua y jabón.
- Hervir un litro de agua y dejarlo enfriar a temperatura ambiente.
- Disolver completamente el contenido del sobre de suero en el agua hasta que luzca transparente.
- Conservar la solución en un recipiente limpio y con tapa (consumir solo durante las siguientes 24 horas).
- Ofrecer a libre demanda después de cada deposición: de 50 a 100 ml (un cuarto a media taza) para menores de 2 años, y de 100 a 200 ml (media a una taza) para niños de 2 a 5 años.
Para las Enfermedades Respiratorias Agudas (ERA), debes garantizar una hidratación constante ofreciendo líquidos en pequeñas cantidades. Mantén limpias sus fosas nasales con suero fisiológico si hay congestión, asegúrate de que guarde reposo y vigila atentamente que su respiración sea normal. Ante cualquier señal de alarma, no dudes en consultar a los profesionales de la salud.
Importante a tener en cuenta en caso de EDA y IRA
En caso de presentar fiebre continua, sufrir convulsiones, deshidratación o pérdida acelerada de peso; vomitar frecuentemente todo lo que se ingiere; tener palpitaciones o presenciar ruidos al respirar, incluso estando en total reposo, acércate de inmediato a urgencias.
Nuestras comunidades indígenas son importantes para nosotros, si los niños o niñas no mejoran con el tratamiento ancestral, consulta a las instituciones de salud más cercanas, entre la medicina ancestral y occidental podemos salvar la vida del menor.