Tuberculosis: lo que debes saber para prevenirla, detectarla y tratarla a tiempo
La tuberculosis (TB) es una enfermedad infecciosa causada por una bacteria llamada Mycobacterium tuberculosis (conocida como el bacilo de Koch). Afecta principalmente los pulmones, pero también puede comprometer otros órganos como los riñones, huesos, ganglios, meninges o el sistema genitourinario. Es importante saber que la tuberculosis tiene cura y es prevenible si se detecta y trata oportunamente.
¿Cómo se transmite?
La tuberculosis se transmite de persona a persona a través del aire, cuando una persona con TB pulmonar activa tose, estornuda o habla, libera gotas microscópicas que pueden permanecer suspendidas en el aire durante varias horas, especialmente en lugares cerrados y con poca ventilación.
¿Cómo NO se transmite?
La tuberculosis no se transmite por:
- Dar la mano.
- Compartir alimentos.
- Abrazos o besos.
- Compartir ropa u objetos.
- Relaciones sexuales.
- Por herencia.
- Contacto ocasional.
- Saliva, sangre u otros fluidos corporales.
Eliminar estos mitos ayuda a reducir la discriminación.
Factores de riesgo
El riesgo de desarrollar tuberculosis aumenta cuando el sistema inmunológico está debilitado. Algunas condiciones asociadas son:
- Personas que viven con VIH.
- Desnutrición.
- Diabetes.
- Enfermedad renal crónica.
- Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC).
- Tratamientos con corticoides o inmunosupresores.
- Cáncer.
- Silicosis u otras enfermedades pulmonares ocupacionales
Síntomas de alarma
Las personas con infección tuberculosa no presentan síntomas ni pueden transmitir el bacilo, y solo una proporción enferma y presenta síntomas. Los bebés y los niños corren más riesgo de enfermar.
Los bacilos tuberculosos se pueden multiplicar en el organismo y afectar a varios órganos, momento en el que se considera que la persona tiene tuberculosis. Los síntomas pueden ser leves durante muchos meses, lo cual facilita la transmisión inadvertida a otras personas. Además, algunas personas con tuberculosis no presentan síntomas.
Los síntomas habituales de la tuberculosis son:
- Tos prolongada (a veces con sangre)
- Cansancio
- Pérdida de peso
- Fiebre
- Sudores nocturnos.
Los síntomas dependen de la parte del cuerpo afectada. Aunque la tuberculosis suele afectar a los pulmones, también pueden verse afectados los riñones, el cerebro, la columna vertebral y la piel. Es decir, cualquier otro órgano o parte del cuerpo.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico se realiza mediante:
- Valoración médica.
- Radiografía de tórax.
- Exámenes de laboratorio.
La prueba principal consiste en analizar una muestra de esputo (flema) para detectar material genético de la bacteria mediante una prueba molecular tipo PCR, que también permite identificar resistencia a medicamentos como isoniacida y rifampicina.
En algunos casos pueden solicitarse:
- Cultivo.
- Pruebas de sensibilidad.
- Tomografía.
- Biopsia.
- PPD (especialmente en niños y personas con VIH).
Tratamiento
La tuberculosis se trata con antibióticos específicos como:
- Rifampicina
- Isoniazida
- Pirazinamida
- Etambutol
El tratamiento se administra en fases y debe cumplirse exactamente como lo indique el profesional de salud. En la mayoría de los casos se realiza bajo la modalidad de Tratamiento Directamente Observado (TDO), que garantiza la correcta toma de los medicamentos.
La duración depende del tipo de tuberculosis y de las condiciones del paciente
¿Por qué es tan importante completar el tratamiento?
- Elimina completamente la bacteria.
- Reduce el riesgo de contagio.
- Evita recaídas.
- Previene la resistencia a los antibióticos.
- Suspender el tratamiento antes de tiempo puede obligar a reiniciarlo y aumentar el riesgo de complicaciones.
- Si presentas efectos adversos como náuseas persistentes, vómito, cambios en la piel o dolor intenso, debes informar de inmediato al médico.
Derechos y Deberes de las personas con tuberculosis
De acuerdo con lineamientos del Ministerio de Salud y Protección Social, las personas con tuberculosis tienen derecho a:
- Atención digna y sin discriminación.
- Confidencialidad de su información.
- Acceso a tratamiento y diagnóstico oportuno.
- Información clara sobre su estado de salud.
- Consentimiento informado.
- También tienen deberes como:
- Proporcionar información veraz al equipo de salud.
- Cumplir el tratamiento completo.
- Informar sobre contactos estrechos.
- Contribuir a la protección de la salud comunitaria.
¿Cómo se puede prevenir?
La tuberculosis (TB) es una enfermedad que se transmite por el aire y que puede afectar gravemente la salud si no se detecta a tiempo. La buena noticia es que existen medidas efectivas para prevenirla y evitar su propagación. Aquí te contamos las más importantes:
- Busca atención médica a tiempo
Si presentas síntomas como tos prolongada, fiebre o pérdida de peso sin causa aparente, acude al médico. El diagnóstico temprano no solo aumenta tus posibilidades de recuperación, sino que también ayuda a evitar que la enfermedad se propague.
2. Realízate la prueba si estás en riesgo
Si tienes mayor riesgo de infección —por ejemplo, si vives con alguien con tuberculosis o tienes VIH— es recomendable hacerte la prueba de la infección tuberculosa. Detectarla a tiempo puede marcar la diferencia.
3. Completa el tratamiento preventivo
Si tu médico te prescribe un tratamiento preventivo, sigue las indicaciones al pie de la letra. Esto ayuda a que la infección no evolucione y a que no aparezcan los síntomas de la enfermedad.
4. Practica buena higiene si tienes TB
Para proteger a quienes te rodean:
Evita el contacto cercano con otras personas.
Usa mascarilla.
Cúbrete la boca y la nariz al toser o estornudar.
Desecha correctamente el esputo y los pañuelos usados.
5. Medidas especiales en lugares de atención sanitaria
En hospitales, clínicas y otros centros de salud, el uso de mascarillas y respiradores es clave para reducir el riesgo de contagio. Estas medidas ayudan a proteger tanto al personal como a los pacientes.
Fuentes:
Organización Mundial de la Salud (OMS)
Ministerio de Salud y Protección Social.
Resolución 227 de 2020, por medio de la cual se adopta el lineamiento técnico y operativo del Programa Nacional de Prevención y Control de la Tuberculosis.