Hipertensión arterial, todo lo que debes saber sobre esta enfermedad
Identifica los signos y síntomas de la hipertensión arterial y prevén daños graves en tus vasos sanguíneos y órganos vitales.
Carlos Mario tiene 35 años. Le gusta tomar dos tragos a la semana y fumar de vez en cuando, así lo ha hecho desde su juventud. Nunca se ha emborrachado hasta perder la conciencia, pero no sabe que ese hábito, aunque parezca leve, puede llevarlo a desarrollar hipertensión arterial. A esto se suma un antecedente familiar claro: su padre y su abuelo recibieron ese diagnóstico.
Carlos Mario aún no presenta dolor en el pecho ni inflamación en las piernas. Decidió consultar a tiempo y en el médico le advirtieron que debía dejar el alcohol y el cigarrillo si quería evitar la enfermedad y cuidar su salud a largo plazo.
En caso de ignorar estas recomendaciones, puede enfrentar un trastorno en el que los vasos sanguíneos mantienen una tensión alta de forma persistente. Esta condición puede dañar las arterias y convertirse en una enfermedad crónica. Cada latido impulsa la sangre hacia los vasos que recorren todo el cuerpo y la tensión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias. Cuando esa presión se eleva, el corazón requiere un mayor esfuerzo para bombear.
La hipertensión arterial, una enfermedad mundial
Conocida también como el “enemigo silencioso” es el causante de un tercio de las muertes de origen cardiovascular que se atribuyen a la hipertensión arterial. En Latinoamérica y el Caribe, entre el 20% y el 35% de la población adulta vive con esta condición. Muchos no conocen su diagnóstico.
Un estudio en Argentina, Chile, Colombia y Brasil mostró que solo el 57.1% de los adultos con presión arterial alta sabe que tiene hipertensión. Apenas el 18.8% logra mantenerla controlada. Y es que esta enfermedad puede generar eventos como infarto de miocardio, ataque cerebrovascular, falla cardíaca o falla renal.
Síntomas de la hipertensión arterial
En esta enfermedad, la mayoría de las personas no presenta síntomas. La presión arterial puede elevarse sin señales evidentes y ya en niveles muy altos pueden aparecer dolor de cabeza, visión borrosa o dolor en el pecho.
Cuando las cifras alcanzan valores de 180/120 o más en el tensiómetro, pueden presentarse dolor intenso de cabeza, mareos, dificultad para respirar, náuseas, vómitos, cambios en la visión, ansiedad, confusión, pitidos en los oídos, hemorragia nasal y alteraciones en el ritmo cardiaco. En estos casos se requiere atención médica inmediata ya que se está presentando una crisis hipertensiva.
La única forma de identificar la hipertensión es medir la presión arterial. Sin tratamiento puede causar insuficiencia renal, enfermedades del corazón y derrames cerebrales.
¿Cuáles son las categorías de la hipertensión arterial?
Una lectura inferior a 120/80 mm Hg se considera normal. Entre 120 y 129 mm Hg en la sistólica y diastólica por debajo de 80 mm Hg se clasifica como elevada.
La hipertensión en fase 1 se presenta con valores entre 130 y 139 mm Hg en la sistólica y entre 80 y 89 mm Hg en la diastólica. En fase 2, las cifras alcanzan 140/90 mm Hg o más.

¿Cuáles son las causas o factores de riesgo de la hipertensión arterial?
Existen factores que aumentan el riesgo de desarrollar hipertensión. Entre ellos están la edad, el sexo, los antecedentes familiares, el tabaquismo, la mala alimentación, la falta de actividad física, el consumo de alcohol, la diabetes y la obesidad.
El cuidado cardiovascular empieza desde etapas tempranas de la vida. Eso incluye una alimentación con verduras, frutas y alimentos no procesados, junto con la reducción de sal, grasas trans y azúcares. También implica evitar el tabaco y mantener actividad física de forma constante.
¿Cómo prevenir la hipertensión arterial?
La prevención se enfoca en modificar hábitos. Se recomienda reducir el consumo de sodio a 5 gr, que equivale a una cucharadita de sal al día en personas mayores de 18 años sin diagnóstico. También es clave disminuir el peso en casos de sobrepeso u obesidad.
Entre tanto, trotar suave o hacer ejercicio por 30 minutos, al menos 4 veces por semana, es una forma efectiva de prevenir la hipertensión arterial. En personas con consumo de alcohol superior a un trago en mujeres o dos en hombres por semana, se sugiere reducir la ingesta. Estas medidas deben aplicarse con valoración médica.
Por otro lado, el tratamiento permite controlar la presión, aunque no cura la enfermedad. En este caso, no se deben suspender los medicamentos, ni el seguimiento del médico.
Se recomienda realizar chequeos frecuentes, reducir el consumo de sal, evitar el sobrepeso, mantener una alimentación equilibrada, dormir bien, evitar el tabaco y el alcohol, y realizar actividad física de forma regular. También es importante conocer las cifras de presión arterial y asistir a controles médicos.
¿Cuáles son las complicaciones de la hipertensión arterial?
La hipertensión puede causar daño en el corazón y endurecimiento de las arterias. Esto afecta el flujo de sangre y oxígeno. Puede generar ataque cardíaco, accidente cerebrovascular, aneurisma, insuficiencia cardíaca, problemas oculares, síndrome metabólico, alteraciones cognitivas y arritmias.
También puede producir obstrucción o ruptura de arterias en el cerebro y daño renal que conduce a insuficiencia.
¿Cuándo se debe prestar atención?
Una presión igual o superior a 140/90 mm Hg eleva el riesgo de infarto y accidente cerebrovascular. Esta condición puede generar enfermedad arterial periférica, insuficiencia renal y cardíaca, así como pérdida de la visión. Se recomienda acudir al médico y realizar controles periódicos.
La hipertensión aumenta con la edad. En adultos entre 20 y 40 años se presenta en cerca del 10%. Entre los 50 y 60 años alcanza el 50%. Una de cada 5 personas tiene prehipertensión. Detectarla a tiempo permite reducir riesgos y mejorar la calidad de vida.
Casos como el de Carlos Mario son comunes en Colombia. Detectar a tiempo puede marcar la diferencia. En EPS Famisanar te invitamos a realizar tus controles de presión arterial y aplicar acciones de prevención para cuidar tu corazón.
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